FISIOLOGIA

BASES FISIOLÓGICAS DE LA ATENCIÓN

Las bases para el descubrimiento del mecanismo fisiológico de la atención fueron expuestas en las teorías de: Pávlov “centros de la máxima excitabilidad”. Uxtomskii “la dominancia”.[1]  Meumann “los estímulos”. Posner y Petersen “el sistemas atencional”. Posner y Rothbart “los mecanismos atencionales”.
  
TEORÍA DE PÁVLOV

Según la ley de inducción de los procesos nerviosos, establecida por Pávlov, todo foco de excitación formado en la corteza cerebral provoca una inhibición de los sectores que le rodean. De esta manera, una excitación se distribuye irregularmente por la corteza cerebral. A cada momento existe en la corteza un sector con “óptimos” centros de excitación. Este momento es la parte creadora de la corteza. Con esta parte está vinculado el trabajo más intenso de la conciencia.

Si fuese posible escribe Pávlov “mirar a través de la cubierta del cráneo, y si el lugar óptimamente excitado de uno de los hemisferios cerebrales estuviese iluminado, percibiríamos cómo en los hemisferios se mueve una mancha luminosa que continuamente va cambiando de forma y tamaño, mientras que el resto del hemisferio permanece en la sombra”. Pávlov ha descubierto con su teoría de la irradiación y concentración de la excitación las leyes de los principales procesos que se desarrollan en la corteza de los hemisferios cerebrales.
  
TEORÍA DE UXTOMSKII

Según Uxtomskii, el principio de dominancia es “un principio laboral general de los centros nerviosos. En los sectores evolucionados y en la corteza de los hemisferios cerebrales, la dominancia es la base fisiológica del acto de la atención y del pensamiento objetivo”. Uxtomskii designa “dominante” el “foco dominante de excitación”. En la actividad normal del sistema nervioso central, los procesos que se desarrollan alternamente en el ambiente que continuamente va cambiando provocan cambiantes “focos de excitación predominantes”. A pesar de ello, la dominancia no es un ámbito de excitación topográficamente unitario dentro del sistema nervioso central, sino una determinada constelación de centros con aumentada excitabilidad en los diferentes sectores del cerebro, de la médula espinal, así como del sistema nervioso autónomo.

Cuando existe una excitación dominante, ésta se ve reforzada por medio de otras excitaciones subdominantes concomitantes, porque la influencia del dominante se manifiesta ante todo en la tendencia de la excitación que se va formando a dirigirse hacia el centro de excitación predominante, a reforzar su estado de excitación y a cambiar hacia la trayectoria eferente que está vinculada a ella (Regla del reforzamiento del dominante). 

 TEORÍA DE MEUMANN

Meumann estableció experimentalmente que “el trabajo intelectual es más productivo cuando discurre en condiciones normales que cuando hay una absoluta calma”. Algunos estímulos adicionales que perturban la monotonía incrementan la tonicidad o tensión del organismo. Los estímulos adicionales no demasiado fuertes refuerzan los estímulos principales y son cambiados por éstos en sus trayectorias. La experiencia cotidiana nos convence de esta tesis pedagógicamente importante para la organización racional del trabajo. El fenómeno de la sensibilización hace aparecer probable que participen también los centros vegetativos en el mecanismo fisiológico de la atención.

TEORÍA DE MICHAEL POSNER Y STEVEN PETERSEN

EL SISTEMA ATENCIONAL DEL CEREBRO HUMANOEl nuevo desarrollo en la neurociencia ha abierto el estudio sobre la cognición superior al análisis fisiológico, revelando un sistema de áreas anatómicas básicas en la selección de la información para el procesamiento consiente. La atención es importante por el papel que juega al relacionar el nivel de descripción mental de los procesos cognitivos con el nivel anatómico común a la neurociencia.

El conocimiento acerca de la anatomía de la atención es incompleto, sin embargo, se puede empezar a identificar algunos principios de organización que permiten que la atención funcione como un sistema unificado para el control del procesamiento mental, como ocurre con el sistema sensorial y motor: Los tres hallazgos al respecto son:

1. El sistema atencional del cerebro está anatómicamente  separado de   los  sistemas  procesadores  de  información  que   realizan operaciones  sobre inputs específicos,  mientras que la  atención está orientada en otra dirección. En este sentido, la atención es como  los sistemas motor y sensorial ya  que  interactúa  con otras áreas del cerebro, pero mantiene su propia identidad.

2. La  atención  se  realiza  a  través  de  una  red  de  áreas anatómicas.  No es propiedad de un sólo centro, ni tampoco es una función general del cerebro operando como un todo.[2]

3. Las  áreas  involucradas en la atención  realizan  diferentes funciones que pueden especificarse en términos cognitivos.[3]

Para ilustrar lo anterior es importante dividir el sistema atencional en subsistemas que ejecutan funciones diferentes pero interrelacionadas. Consideramos tres funciones principales que han sido básicas desde el punto de vista cognitivo de la atención:[4]

a. Orientación hacia eventos sensoriales.
b. Detección de señales para el procesamiento focal (consiente).
c. Mantenimiento del estado de alerta o vigilante.

Para la orientación se utiliza la localización visual como modelo debido al amplio trabajo realizado en este subsistema. Para la detección, nos centramos en reportar la presencia de un evento blanco. Se Piensa que este sistema es general e importante para la detección de información de los sistemas de procesamiento sensorial y de la información almacenada en la memoria. La mayoría de la información tiene que ver con la detección de localizaciones visuales y con el procesamiento auditivo y visual de palabras. Para la función de alerta, discutimos situaciones en las que se requiere que el sujeto esté preparado para el procesamiento de eventos blanco de alta prioridad.[5]  

LOCALIZACIÓN DE CENTROS CEREBRALES
Figura 1: Algunas facultades están localizadas en partes invariables del cerebro. El centro de la visión o imágenes ópticas se encuentra localizado en la 2ª. Circunvolución parietal y el centro de la audición o de imágenes auditivas, está localizado en la 1ª circunvolución temporal.

Revisemos la anatomía conocida, las operaciones realizadas y la relación de la atención con los sistemas procesadores de información sobre los cuales se piensa que opera el subsistema atencional. Para la orientación revisamos el sistema atencional visual en relación con los sistemas procesadores de información del lóbulo occipital ventral. Para la detección examinamos el sistema atencional anterior en relación con las redes que subyacen a las asociaciones semánticas. Para la función de alerta, examinamos los sistemas de arousal  en relación con los aspectos selectivos de la atención.
  
  • ORIENTACIÓN:

A.  Localizaciones VisualesLa orientación visual se define en términos del seguimiento de un estímulo (en forma abierta). El seguimiento de un estimulo mejora la eficiencia del procesamiento de blancos en términos de agudeza, pero también es posible cambiar la prioridad dada a un estímulo atendiendo a su localización en forma encubierta sin cambiar la posición de la cabeza o los ojos.[6]

Si una persona atiende a una localización, se responde de manera más rápida a los eventos que ocurren en ese lugar,[7] se produce un aumento en la actividad eléctrica registrada en el cuero cabelludo[8] y pueden reportarse estímulos en un umbral mas bajo.[9]

Las respuestas sensoriales de las neuronas en varias áreas del cerebro presentan una tasa de disparo mayor cuando se atiende al lugar del estímulo que cuando atiende a otra localización espacial. Se han identificado tres áreas en las que se da este efecto de aumento en la tasa de disparo neuronal:

  • Lóbulo Parietal Posterior.[10]
  • Núcleo Pulvinar Lateral del Tálamo Posterolateral.[11] 
  • Colículo Superior.[12] 
Aunque la lesión en cualquiera de estas áreas afecta la capacidad para desplazar la atención en forma encubierta,[13]  cada área produce un tipo de déficit diferente:

1. La lesión en el lóbulo Parietal posterior tiene un mayor efecto sobre la habilidad para desenganchar el foco de la atención y trasladarlo hacia un blanco en dirección opuesta al lado de la lesión.[14]

2. Las personas con un deterioro progresivo en el Colículo Superior y/o áreas circundantes presentan un déficit que se traduce en la lentificación del desplazamiento de la atención esté o no focalizada en otra parte. Esto sugiere que el proceso implicado en el desplazamiento de la atención hacia un blanco está alterado.[15]

3. Las personas con lesiones talámicas presentan dificultad en la orientación encubierta.[16] Esta dificultad aparece tanto en la habilidad para centrar la atención en estímulos blanco en el lado contra lateral a la lesión, como en la habilidad para evitar distracción por eventos en otras localizaciones.
Lo anterior señala que las lesiones talámicas dificultan la habilidad para enganchar la atención en un lugar blanco de forma tal que permita una respuesta completamente selectiva. Estos resultados plantean dos aspectos importantes:

1. Confirman  la  idea  de  que las  áreas  anatómicas  realizan operaciones cognitivas específicas.

2. Plantean una hipótesis acerca de los circuitos implicados  en el  desplazamiento  encubierto  de la atención a localizaciones espaciales:

  • El Lóbulo Parietal desengancha la atención de su foco presente.
  • El  área mesencefálica (Colículo Superior) actúa desplazando  la        atención hacia el lugar del blanco.
  • El   Núcleo  Pulvinar  está  implicado  en  la  lectura  de   la Información en los lugares blanco.
B. Diferencias Hemisféricas.  La forma de localización cognitiva más aceptada y la cual surge de estudios sobre pacientes con cerebro dividido, es el planteamiento que los dos hemisferios realizan funciones diferentes[17], la literatura tiende a dividir la cognición en varias dicotomías, asignando una a cada hemisferio, aunque se encuentra poco sobre la localizan de los sistemas cognitivos (Ej. Atención)

Podemos atender a diferentes lugares en el espacio visual, es posible concentrar la atención en un área reducida o irradiarla sobre un área más amplia.[18] Navon “formó letras grandes a partir de letras pequeñas”. Se encontró que uno puede concentrar la atención en letras pequeñas o grandes y que el estímulo atendido controla la respuesta aunque las letras no atendidas influyen la ejecución. El uso de letras pequeñas o grandes como método para dirigir la atención local o global es relacionado con la asignación de los canales visuales a frecuencias diferentes.[19] El hemisferio derecho está sesgado hacia el procesamiento global (frecuencias bajas – letras grandes) y el izquierdo al procesamiento local (frecuencias altas – letras pequeñas).[20]  (Ver Fig. No 02).

DIVISIÓN HEMISFÉRICAS DEL CEREBRO
Figura 2: En general su conformación externa, es en forma de ovoide. La cisura interhemisférica lo separa en dos hemisferios; uno derecho y un izquierdo, que se mantienen unidos mediante el cuerpo calloso.

Estos estudios apoyan el planteamiento de una especialización hemisférica dentro de la estructura del sistema atencional. Ambos hemisferios realizan operaciones necesarias para trasladar la atención en dirección contra lateral, pero también tienen funciones mas especializadas con relación al detalle al que se asigna la atención.

La anatomía del sistema atencional descrito involucra a la vía visual dorsal que tiene una proyección cortical primaria en el área VI y se extiende al lóbulo parietal. Las áreas en negro de la superficie lateral están indicando la proyección parietal de este sistema atencional posterior; se ha encontrado que el área ventral del lóbulo occipital izquierdo área en gris  esta activa durante el procesamiento visual de palabras pero no de formas similares a letras.[21] (Ver Fig. No 03). El sistema atencional posterior se piensa que opera a partir de la vía ventral durante tareas que requieren procesamiento detallado de objetos.

Un aspecto importante de la atención es mirar cómo puede la atención influenciar las operaciones de otros sistemas cognitivos como aquellos implicados en el reconocimiento de patrones visuales. Este sistema de reconocimiento de patrones visuales se piensa que involucra una vía ventral que se extiende desde el área VI hasta la corteza infratemporal. Anatómicamente, estas dos áreas del cerebro pueden coordinarse a través del tálamo (pulvinar)[22] o a través de otras vías.[23]

Funcionalmente, la atención está implicada en varios niveles del reconocimiento de patrones, desde el registro inicial de características hasta el almacenamiento de patrones visuales nuevos. 

SISTEMA ATENCIONAL POSTERIOR

HEMISFERIO IZQUIERDO
     
 HEMISFERIO DERECHO
        SISTEMA ATENCIONAL POSTERIOR -  ÁREA VISUAL DE PALABRAS

Figura 3: SISTEMA ATENCIONAL POSTERIOR. Los dibujos de la parte superior son las superficies lateral (izquierda) y medial (derecha) del hemisferio izquierdo. Los de la parte inferior, son la superficies medial (izquierda) y lateral (derecha) del hemisferio derecho. La localización del sistema atencional viso-espacial posterior se muestra en la superficie lateral de cada hemisferio, determinada a través de estudios sobre flujo sanguíneo (Petersen et al., 1988ª). La localización del área para formas visuales de palabras en la superficie lateral del hemisferio izquierdo es tomada de Snyder et al (1989).

C.  Reconocimiento de Patrones:

1. Exploración Visual.  Todas las neuronas son selectivas en el rango de activación al que responden. El papel del sistema atencional es el de modular la selección de estímulos que son más importantes en un momento dado. Para entender la forma mediante la cual opera esta modulación es necesario saber como se procesa un estímulo sin los efectos de la atención. En cognición, el procesamiento no atento se denomina automático para diferenciarlo del procesamiento conciente a través de la atención.

Los avances en la comprensión del procesamiento automático que ocurre a lo largo de la vía ventral durante el reconocimiento de objetos visuales.[24] Treisman demostró “que la exploración de características específicas en un esquema visual complejo se puede dar en forma paralela y con un efecto relativamente bajo del número de distractores” Cuando se define un blanco como el conjunto de atributos (Ej. Triángulo rojo) y este aparece sobre un fondo de estímulos (no blanco) que son similares al blanco (Ej. Cuadrados rojos y triángulos azules), el proceso de exploración se lentifica, demanda atención y es serial.[25]

Se sabe  de  los  estudios cognitivos que el dar claves sobre las localizaciones afecta varios aspectos de la percepción.[26] Treisman ha demostrado “que los sujetos utilizan la atención cuando intentan agrupar varias características, al igual demostró que el irradiar la atención focal sobre varios objetos produce una tendencia a fragmentar las características de los objetos independientemente de la distancia física entre ellos.[27] Por lo tanto, la atención no solo aporta alta prioridad a las características atendidas, sino que lo hace de forma que supere la distancia física entre los objetos de un esquema.

Existen estudios en personas con lesión cerebral que apoyan el papel del  sistema atencional  viso-espacial.  Estos  estudios examinan  la habilidad  de  las  personas  para  cortar  líneas,[28]  para  explorar  patrones visuales  complejos[29] y para reportar letras en hileras.[30]

Estudios de registro unipolar confirman que la atención juega un papel en la operación del sistema ventral de reconocimiento de patrones.[31] La vía a través de la cual interactúa el sistema atencional posterior con el sistema de reconocimiento de patrones es a través del tálamo.[32]

* ImagineríaEn estudios sobre reconocimiento de patrones el proceso se inicia con el evento sensorial. Sin embargo es posible instruir a los sujetos para que tomen información de la memoria a largo plazo y construyan una representación visual (imagen) que después puedan explorar.[33] Esta función visual de nivel superior se denomina imaginería. Cuando se emplea como método para estudiar la visión, la imaginería permite un acceso más directo a los niveles superiores de procesamiento de información sin la contaminación de los niveles inferiores. Existe evidencia de que algunos de los mecanismos anatómicos utilizados en la imaginería también están involucrados en algunos aspectos del reconocimiento de patrones.[34] El lóbulo parietal parece ser el más exclusivo a la imaginaria.

DETECCIÓN DE BLANCOS:

En el escrito sobre topografía de la cognición, Goldman – Rakic (1988) describe “las conexiones entre el lóbulo parietal posterior y las áreas frontales laterales y mediales de la corteza”. Esta organización anatómica puede tomarse como base para relacionar lo que Luria ha llamado “orientación involuntaria” y lo que Posner y Petersen han llamado “sistema atencional posterior para la atención focal o conciente”. Los estudios cognitivos de la atención han mostrado que la detección de un blanco produce una interferencia generalizada sobre la mayoría de las demás funciones cognitivas.[35] 

Se ha observado que el monitoreo de muchas localizaciones espaciales o modalidades produce poco o ninguna interferencia sobre el monitoreo de una sola modalidad, a menos que se presente un estímulo blanco.[36] Este resultado apoya la diferenciación entre un estado de alerta general y aquel en el que la atención está claramente orientada e implicada en el procesamiento de información. En el estado de alerta (desenganchado), cualquier blanco de suficiente intensidad puede activar los mecanismos que producen la detección. La importancia que tiene la activación del sistema de atención focalizada en la producción de interferencia generalizada entre señales, apoya la idea que existe un sistema unificado que participa en la detección de señales independientemente de la fuente. La consecuencia de la detección de señales a través de este sistema es que podemos producir un rango amplio de respuestas arbitrarias a el. Tomamos esta habilidad para producir respuestas arbitrarias como evidencia de que la persona está conciente de la señal.

Los estudios sobre flujo sanguíneo cerebral durante actividades cognitivas constituyen una evidencia de que existen sistemas atencionales comunes a la orientación espacial y a la orientación hacia el lenguaje.[37] Se ha reportado que el área frontal lateral superior esta activa en tareas que involucran al lenguaje como tareas de imaginería espacial. Sin embargo, estos estudios no arrojan evidencia de que tales áreas comunes sean parte de un sistema atencional. Mas completa es  la  evidencia de que las áreas frontales de  la  línea media están activas durante el procesamiento semántico de las palabras[38] y que la cantidad de flujo sanguíneo en el cíngulo anterior aumenta a medida que aumenta el número de blancos para detectar.[39] Por lo tanto, el cíngulo anterior parece ser particularmente sensible a las operaciones implicadas en la detección de señales.

SISTEMA ATENCIONAL ANTERIOR

HEMISFERIO IZQUIERDO
HEMISFERIO DERECHO
        SISTEMA ATENCIONAL ANTERIOR - ÁREA SEMANTICA FRONTAL

Figura 4. SISTEMA ATENCIONAL ANTERIOR. Los dibujos superiores son las superficies lateral (izquierdo) y medial (derecho) del hemisferio izquierdo. Los inferiores son las superficies medial (izquierdo) y lateral (derecho) del hemisferio derecho. El área de asociación semántica de la superficie lateral del hemisferio izquierdo esta determinada por estudios de flujo sanguíneo (Petersen et al., 1988b). El área atencional anterior también proviene de estudios sobre flujo sanguíneo. (Petersen et al, 1988b; Posner et al, 1988)

El giro cíngulo anterior es un área que, según Goldman-Rakic tiene bandas de células alternantes que pueden marcarse a través de inyecciones en el lóbulo parietal posterior y en la corteza prefrontal dorsolateral. Estos resultados sugieren que el giro cíngulo debe ser importante en tareas que requieren del sistema atencional posterior y en tareas de lenguaje. La información derivada de lesiones ha planteado que el cíngulo anterior juega un papel importante en aspectos de la atención, incluyendo la negligencia.[40]

¿Implica  la atención un sólo sistema unificado,  o  funciona a través de sistemas independientes? Una  forma de comprobarlo es determinar si la  atención en  un dominio (lenguaje) afecta los mecanismos en  otro  dominio (Ej. Orientación hacia una localización visual). La tarea del lenguaje involucra algunos, pero no todos los mecanismos utilizados en la orientación visual.

Esto es compatible con el punto de vista que la orientación involucra sistemas separados pero interconectados con aquellos utilizados en el procesamiento del lenguaje. Ello coincide con los lazos anatómicos entre el cíngulo anterior y el lóbulo parietal posterior por un lado, y las áreas del lenguaje del lóbulo frontal lateral, por el otro. Lo anterior nos sugiere una posible jerarquía de sistemas atencionales en la cual el sistema anterior traslada el control al sistema posterior cuando este no está ocupado con el procesamiento de otro material. 

DIVISIÓN DEL CEREBRO EN LÓBULOS
Figura 5: Los hemisferios cerebrales presentan tres caras: supero-externa, interna e inferior. En la cara supero-externa, la presencia de las cisuras de Rolando, de Silvio y perpendicular, ocasionan la división del hemisferio en cuatro lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital.

  • ALERTAMIENTO:


Una función atencional es la habilidad para preparar y mantener el estado de alerta con el fin de procesar señales de alta prioridad. La relación entre el estado de alerta y otros aspectos del procesamiento de la información se han trabajado a través de experimentos de apareamiento de letras y palabras.[41] La activación pasiva de las unidades internas que representan la forma física de una letra familiar, su nombre y aún su clasificación semántica (Ej. Vocal), se da en el mismo grado, tanto si el sujeto está en alerta alta y esperando un blanco, como si está en un estado de alerta bajo porque el blanco ocurrió sin advertencia.
El estado de alerta produce una respuesta más rápida, pero este aumento está acompañado de una mayor tasa de error. Es como si la organización de la información que clasifica el blanco, ocurriera a la misma tasa independientemente del nivel de alerta; en estado de alerta alta, la selección de una respuesta ocurre más rápido, apoyada en la baja calidad de la información y con un aumento consecuente en los errores. Los resultados llevan a concluir que el alertamiento no afecta la organización de la información en los sistemas sensoriales o de memoria, pero si afecta la tasa con que la atención puede responder a ese estímulo.[42]

Se ha acumulado evidencia anatómica sobre la naturaleza de los sistemas que producen un cambio en el estado de alerta. Un hallazgo consiste en la habilidad para desarrollar y mantener el estado de alerta depende de la integridad del hemisferio derecho.[43] Lo que lleva a la noción que el lóbulo parietal es básico en la atención espacial y esta controlada por el hemisferio derecho. En resumen, el hemisferio derecho aislado parece contener el mecanismo necesario para mantener el estado de alerta de tal manera que cuando se lesiona, reduce la ejecución de todo el organismo.

Estudios sobre flujo sanguíneo y metabolismo durante  tareas de   vigilancia  también  han  demostrado  la   importancia   del hemisferio derecho.[44] Tareas que demandan atención Ej. Tareas semánticas y aún de imaginería,  no  producen  una  mayor activación  del  hemisferio derecho.[45] Al igual que apoyan la relación entre el hemisferio derecho y el alertamiento. Estos estudios posibilitan una  mejor  localización. Cohén encontró “que un área de la corteza frontal medial es la  que se activa mas durante tareas de discriminación  auditiva”. Esta  área esta activa bajo condiciones de vigilancia   visual   y  somatosensorial.[46] De  especial interés es el  reporte  de Cohén sobre “una activación metabólica alta en  la  corteza prefrontal  derecha  acompañada de una activación reducida en  el cíngulo anterior”. Si se mira al cíngulo anterior relacionado con la detección de blancos, esto tiene sentido. En tareas en las que  se  requiere una interrupción de la  actividad  mientras  se esperan  señales  de baja probabilidad,  es importante que no  se interfiera con la detección de la señal externa. 

Existe evidencia que el mantenimiento del estado de alerta es dependiente de los mecanismos del hemisferio derecho y están relacionados con la atención. Ambos hechos plantean la hipótesis de que el sistema noradrenérgico (NA) que se origina en el Locus Coeruleus tiene un papel decisivo en el estado de alerta.

Morrison  y Foote estudiaron las partes del sistema visual posterior que están más fuertemente inervadas por vías noradrenérgicas. Encontraron “que la inervación NA esta mas concentrada en el lóbulo parietal, núcleo pulvinar y colículo superior, áreas relacionadas con el sistema atencional posterior.” Se encontró una inervación más débil en la vía genículo-estriada y a lo largo de la vía ventral de reconocimiento de patrones. Esto apoya la idea de que las vías NA proporcionan las bases para el mantenimiento del estado de alerta y que actúan de manera más fuerte sobre el sistema atencional posterior del hemisferio derecho.

El alertamiento implica un subsistema atencional específico que actúa sobre el sistema atencional posterior para apoyar la orientación visual y probablemente influir otros subsistemas atencionales. Fisiológicamente, este sistema depende de las vías NA que surgen en el LC y que están mas fuertemente lateralizadas en el hemisferio derecho. Funcionalmente, la activación de la NA opera a través del sistema atencional posterior para aumentar la tasa en la cual la información visual de alta prioridad puede seleccionarse para el procesamiento posterior. Esta selección más rápida se hace frecuentemente a expensas de la baja calidad de la información y produce una tasa de errores mayor.

TEORIA DE POSNER Y ROTHBART

MECANISMOS ATENCIONALES Y CONCIENCIA: Hemos observado el 
nivel anatómico de la atención y sus principios de organización, ahora me permito plantear sus mecanismos y ¿Cuál es la relación entre el estudio de la atención y el estudio de la conciencia? Así como plantee la relación entre la atención y el comportamiento; iniciaré con las evidencias que existen acerca de las redes implicadas en la atención selectiva ellas son: los sistemas o redes anterior, posterior y de vigilancia. Aunque estas tres redes no dan cuenta de toda los aspectos concernientes a la atención, si constituyen un punto de partida para revisar lo que actualmente se sabe acerca de las estructuras cerebrales de la atención. Posteriormente consideramos el papel de estas tres redes en el awareness y el control.

ESTRUCTURAS Y FUNCIONES DE LA ATENCIÓN SELECTIVA:  En la última década ha aumentado la comprensión sobre las redes implicadas en la atención selectiva, cada una está implicada de manera diferente. Los autores sobre awareness han estado de acuerdo que el awareness es selectivo y solo un rango pequeño de eventos cabe en su foco. Se supone que los sistemas cerebrales que ejecutan la selección producen como output el awareness focal.

Esta hipótesis implica que el sistema atencional del cerebro produce contenidos del awareness de la misma manera que el sistema visual organiza la forma como se percibe el mundo visual. Para desarrollar lo anterior daré una mirada a las tres redes atencionales:

A.  La Red Atencional PosteriorAnatómicamente, esta red implica porciones de la corteza parietal, áreas talámicas asociadas de los núcleos pulvinar, reticular y partes del colículo superior. Estas áreas cooperan en la realización de operaciones necesarias para llevar la atención hacia un lugar en el espacio. Esta red tiene conexiones anatómicas con la red anterior y los sistemas de arousal y vigilancia.[47]

La red posterior está implicada en la orientación hacia estímulos sensoriales.[48] Y en dirigir la atención hacia puntos relevantes como en la exploración visual, en enganchar la información hacia los puntos en el espacio para producir la percepción del objeto, y en seleccionar una escala relevante para analizar la información visual entrante.

El atender a un punto en el espacio visual, no solo se aumenta la eficiencia en el procesamiento de la información en ese punto, sino que se reduce la información de otros puntos aun por encima de lo que seria si no se prestara atención a un punto especifico.[49] Esta propiedad selectiva básica de la atención en la red posterior ha sido evidenciada a través del registro celular, del registro eléctrico sobre el cuero cabelludo, de la detección de estímulos cerca del umbral y a través del tiempo de reacción. La lesión del sistema atencional posterior está relacionada con déficit específico en la habilidad para seleccionar información de áreas contralaterales a la lesión.[50]

B. Red Atencional Anterior.  La segunda red atencional implica áreas del la corteza prefrontal media (incluyendo el giro cíngulo anterior y el área motora suplementaria superior) que unidas se activan en una gran variedad de situaciones que implican detección de eventos. [51] La detección juega un papel especial en la producción de interferencia, las personas pueden monitorear muchos canales de entrada al mismo tiempo con poca o ninguna interferencia, detectar un estímulo blanco en cualquiera de los canales, la probabilidad de detección en otros canales se restringe enormemente.[52] La activación del sistema atencional anterior durante tareas de detección esta relacionada con el número de estímulos blancos presentados.[53] Este sistema está mas activo en tareas conflictivas que en tareas no conflictivas como en el Stroop.[54] Finalmente, se activa en tareas donde se requiere que el sujeto detecte los estímulos visuales blanco estén estos definidos por el color, la forma, el movimiento o por la semántica de la palabra.[55]

Hay evidencias cognitivas acerca del papel funcional de la atención en relación con asociación de palabras. Se sabe que las palabras pueden tener input relativamente automático a sus asociaciones semánticas, al menos bajo algunas condiciones.[56] La atención a palabras puede modificar el efecto, atender al significado de una palabra se suprime la activación de otros significados al menos en el hemisferio izquierdo.[57] La atención a un significado disminuye la habilidad para detectar palabras no relacionadas. Esto es, atender a una categoría semántica retrasa la velocidad a la que se detectan palabras en otras categorías. Estos efectos son similares a los descritos sobre el realzamiento por parte del sistema atencional posterior cuando se atiende a un punto en el espacio visual. Esto sugiere que son causados por la interacción del cíngulo anterior con las áreas frontales laterales.

Aun los estudios con PET demuestran una banda de áreas implicadas en los efectos de la atención en el lenguaje tan inferiores como el cíngulo anterior o tan superiores como el área motora suplementaria.[58] Mientras más relacionada esté la tarea con una respuesta motora, más superior será la localización de la activación.

La estructura del cíngulo anterior es consistente en relacionar a la semántica y al control de la red atencional posterior. Investigaciones sobre atención celular en esta área muestra que hay columnas alternas conectadas a la corteza prefrontal (implicada en el procesamiento semántico) y a la corteza parietal posterior (red atencional posterior).[59]

C. Relación entre las Redes Anterior y Posterior. Existen fuertes conexiones anatómicas entre el cíngulo anterior y el lóbulo parietal posterior.[60] Dirigir la orientación a través de estrategias cognitivas de alto nivel requiere que haya alguna conexión entre las dos redes, lo que también ha sido sugerido por la anatomía. Los estudios cognitivos sugieren que mantienen una considerable independencia que es necesaria desde el punto de vista del desarrollo y de la función.

Estudios han tratado de examinar la capacidad que tiene las claves periféricas y centrales en producir la orientación (Ej. Activar el sistema atencional posterior) cuando el sujeto esta procesando otra tarea que activaría el sistema atencional anterior.[61] Estos estudios reportan la independencia entre los sistemas. La independencia parece depender de la cantidad de actividad mental en línea requerida en la tarea primaria. Pashler (1991) “mostró que un nivel de actividad primaria suficiente para producir interferencia en varias tareas tiene poco efecto en el desplazamiento (shifts) de la atención visual”. Un estudio que utilizo una tarea de sombreado de mayor demanda demostró que el desplazamiento de la atención visual en respuesta a una clave puede retrasarse, pero no eliminarse al ejecutar una tarea primaria.[62] Se encontró un efecto grande en el tiempo de reacción y pequeño en la velocidad con la que el sujeto era capaz de desplazar la atención.

D.  La Red de Vigilancia.  Otra conexión cercana entre el awareness, el control y el cíngulo anterior surge de su relación con la tercera red de áreas atencionales que se ha denominado, sistema de vigilancia”.[63] Se cree que este sistema involucra al input de noradrenalina del locus coeruleus a la corteza. Cuando se requiere que los sujetos mantengan el estado de alerta en el periodo anterior de una tarea de TR o cuando atienden a una fuente de señales mientras esperan un blanco no frecuente (vigilancia) se da fuerte actividad en este sistema. Esta actividad se evidencia en el PET a nivel lateral en el lóbulo frontal derecho. Cuando se lesiona esta área surge déficit en la habilidad para desarrollar y mantener el estado de alerta.   

La lateralización de la red para el alertamiento parece sorprendente: ambos hemisferios necesitan mantener el alertamiento y la función parece ser tan básica y simple que no existen razones para pensar en una simetría lateral.[64] Hay razones para pensar que el hemisferio derecho se desarrolla mas rápido que el izquierdo lo que posiblemente refleja la necesidad de reemplazar los cambios rápidos entre el sueño y la vigilia en los recién nacidos con periodos sostenidos de alerta a medida que se desarrolla. La habilidad para controlar el estado de alerta de esta manera es lo que llamamos vigilancia en el adulto.

Se encontró un área de la corteza medio frontal lateral derecha que está activa durante tareas de vigilancia auditiva.[65] La activación metabólica alta está acompañada de una activación reducida en el cíngulo anterior, esto tiene sentido si se ve al cíngulo anterior relacionado con la detección de estímulos blancos.  En tareas donde se requiere suspender la actividad mientras se esperan señales de baja probabilidad, es importante que no haya interferencia con la detección del evento externo. Subjetivamente uno se siente con la cabeza vacía tratando de evitar cualquier pensamiento que pueda afectar la detección de la señal. Objetivamente, este estado suspendido ha demostrado ser efectivo en reducir la pérdida de información de la memoria a corto plazo[66] y en producir un efecto inhibitorio global que incluye, no sólo, actividad cortical sino actividad autonómica controlada simpáticamente.[67]

Adicional a este efecto sobre el sistema atencional anterior, la vigilancia tiene un efecto en el sistema atencional posterior, afina el sistema posterior de forma que su interacción con la información acumulativa en los sistemas de reconocimiento de objetos sea más rápida.[68] Anatómicamente se sabe que el locus coeruleus dirige sus vías aferentes primarias noradrenérgicas al sistema atencional posterior incluyendo los sistemas parietal, pulvinar o folicular.[69]  Dentro de estos sistemas el tamaño de los campos receptores celulares puede alterarse por la actividad simultánea de las células del locus coeruleus.  Cognoscitivamente hablando esto significa que durante los estados de vigilancia, la red atencional posterior puede actuar más eficientemente con el sistema de reconocimiento de objetos del lóbulo occipital ventral. Por lo tanto en los estados de alerta altos se encuentra que las respuestas son más rápidas, con más reacciones anticipatorias y con mayor tasa de error.[70]  En la alerta juega un papel importante el núcleo central del tálamo y el sistema límbico. (Ver Fig. 5 y 6).

EL SISTEMA LÍMBICO
Figura 6: En el se encuentra ubicado el tálamo. El tálamo es el vigilante, situado en la puerta de entrada del encéfalo; es el encargado de dirigir el flujo de información hacia las distintas áreas de la corteza cerebral. Por eso, el tálamo es la estación de paso obligada entre los órganos de los sentidos y el córtex cerebral.

Las operaciones del sistema atencional cerebral potencian las señales.  Por ejemplo la atención a un espacio visual aumenta el flujo sanguíneo y la actividad eléctrica en las áreas preestridas, y la atención a las asociaciones semánticas aumentan la actividad en las áreas frontales lateralizadas. Este hecho objetivo está basado en el aumento de la probabilidad de estar conciente o de tener una experiencia subjetiva de la señal. En este sentido la atención selecciona el contenido para nuestra conciencia presente. 

CONCIENCIA Y LAS REDES ATENCIONALES:  Existen pocas razones para relacionar la operación de la red posterior con la conciencia. Se tiene poca conciencia cuándo guiamos los ojos hacia los diferentes puntos en el espacio o no habría sido necesario realizar experimentos que muestren que la atención encubierta puede disociarse de la posición de los ojos.[71]

Cuando la red atencional posterior se orienta hacia un punto en el espacio ésta aumenta la actividad de los estímulos que ocurren en este punto.  Este aumento en la fuerza de la señal puede detectarse a través de la disminución en el umbral para la detección o por un aumento en la actividad eléctrica producida por la señal. El impacto que tiene el blanco cuando se presenta en el lugar atendido aumenta con respecto a blancos en otros lugares.  Esto es claramente la selección.  El daño al sistema atencional posterior produce efectos dramáticos en nuestra capacidad para hacer consientes las señales contralaterales al hemisferio lesionado. Sin embargo no es la red posterior misma la que produce la conciencia de la señal tal como sea demostrado a través de los estudios que claramente disocian la orientación de las señales de su detección.

Un modelo en el que se disocia la orientación de la conciencia surge en el estudio de la vista ciega. [72] Aquí aparece evidencia de que, al menos de una manera burda, la orientación puede llevarse a cabo sin conciencia del blanco.  Si las operaciones de la red posterior estuvieran directamente relacionadas con la respuesta de la conciencia, tales disociaciones no serían posibles. La red atencional anterior parece estar más directamente relacionada con la conciencia que la red posterior. La evidencia de activación en el cíngulo anterior es completamente objetiva; no se apoya en ningún reporte subjetivo.  De todas maneras si se define la conciencia en términos de darse cuenta es necesario mostrar evidencias de que la red atencional anterior está relacionada con reportes descriptivos de una manera sistemática, Señalemos cinco puntos, cada uno relaciona la experiencia subjetiva con la activación del sistema atencional anterior.

1. El grado de activación de esta red aumenta según los PET con el número de blancos presentados en una tarea de monitoreo semántico y disminuye con la práctica en esta tarea. Inicialmente se podría suponer que la detección del blanco se confunde con la dificultad de la tarea, pero en nuestra tarea de monitoreo semántico debe tomarse la misma decisión semántica independientemente del número de blancos.  En nuestra tarea no se requiere almacenamiento o conteo de blancos por lo tanto disociamos efectivamente la detección del blanco de la dificultad de la tarea,  de todas maneras la actuación del cíngulo anterior estuvo relacionada con el número de blancos. Este aumento en la activación con el número de blancos y de su disminución con la práctica corresponde a lo comúnmente hallado en los estudios cognoscitivos acerca de que la atención concierte está involucrada en la detección de blancos y se requiere en mayor medida al principio de la práctica.[73] A medida que la práctica procede la sensación de esfuerzo y la atención continua disminuyen, y los detalles de la ejecución salen de la experiencia subjetiva.

2. El sistema atencional está activo durante tareas que requieren que el sujeto detecten estímulos visuales, cuando los blancos requieren discriminación de color, forma, movimiento o semántica.[74]

3. El sistema atencional anterior se activa cuando se escuchan pasivamente palabras pero no cuando se miran estas palabras.  Este resultado corresponde a la naturaleza subjetivamente intrusiva de la audición de las palabras a la conciencia cuando son presentadas con un fondo silencioso. Parecen ser capturadas por la conciencia.  La lectura no tiene este carácter intrusivo. Para que una palabra domine la conciencia se requiere un acto visual de orientación que incremente la fuerza de la señal.

4. El sistema atencional anterior está más activo durante la parte conflictiva del test de Stroop que durante la parte no conflictiva.[75] Esto es consistente con la idea de que el conflicto entre la semántica de la palabra y el color de la tinta requiere de un gran esfuerzo consiente que inhiba la lectura de la palabra.[76]

5. Finalmente existe una relación entre el sistema de vigilancia y la conciencia. Cuando se atiende a una fuente de información sensorial con el fin de detectar un blanco poco frecuente se experimenta una sensación subjetiva de tener la cabeza vacía de pensamientos o sentimientos,  Este “vaciamiento de la conciencia” está acompañado de un aumento en la activación de la red de vigilancia del lóbulo frontal derecho y de una disminución del cíngulo anterior tal como las sensaciones de esfuerzo asociadas con la detección de blancos.


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