PRINCIPALES
TIPOS DE LA ATENCIÓN
En el estudio de la atención deben
distinguirse varias características o aspectos y varios niveles o tipos de
atención: 1) atención amplia y limitada, según su volumen; 2) atención buena y
deficientemente divisible; 3) rápida o lentamente cambiable; 4) concentrada y
fluctuante; 5) constante e inconstante. Según James “Los principales tipos de
atención se pueden agrupar en la atención voluntaria y la involuntaria”.
LA ATENCIÓN INVOLUNTARIA
Depende de los estímulos del medio
a los que se les presta atención sin estar dispuesto a ellos, acaparan nuestra
atención sin quererlo, simplemente por su propia intensidad ya que son libres y
espontáneos. Se debe a posturas reflejas, se produce y se mantiene independientemente
de la intención del individuo, de las características de los estímulos que
acciona, de su intensidad y novedad, el tono emocional, la relación con los
instintos, necesidades o intereses, conducen a que determinado objeto, fenómeno
o persona dominen nuestra atención. Esta atención es siempre pasiva y está
dirigida por factores ajenos a nosotros.
LA ATENCIÓN VOLUNTARIA
Es la atención conciente, dirigida
y orientada, en la cual el sujeto escoge concientemente un objeto sobre el cual
está orientada su atención, ya que no depende del medio sino del sujeto; es la
motivación y no el estímulo, lo que hace que nuestra atención se centre en algo
determinado lo cual indica que el conocimiento del hombre lo mismo que su
actividad están organizadas concientemente y que no se producen en “curso
propio”, espontáneamente y bajo influencia
de fuerzas que actúan desde fuera. Esta atención es activa y la orientamos
nosotros mismos.
LA ATENCIÓN SIMULTÁNEA
Su origen deriva de los hábitos del
sujeto que la inducen a fijarla según ciertos estímulos, es la que nos permite
dividir la atención en varias actividades al tiempo, lo cual repercute en que
habitualmente la atención se concentre en muchas actividades simultáneamente.
Prácticamente es automática e inconsciente; ella está determinada por una
amplia gama de intereses.
LA ATENCIÓN PASIVA
Aparece cuando un estímulo se nos
impone súbitamente, es aquella en la cual la reacción de orientación hace
posible que la atención se dirija hacia nuevos estímulos ambientales. En ella
no participa preferentemente nuestros intereses y nuestra voluntad. La
excitación de la atención pasiva por parte de las condiciones de estímulo
desempeña un papel importante en la psicología aplicada, (es un tipo de
atención involuntaria).
LA ATENCIÓN SELECTIVA
Es la capacidad del individuo para
responder a un estímulo e ignorar otros fijándose solo en aquello que le
interesa. Es la que le permite al sujeto de entre un grupo de cosas, encontrar
una que realmente le interese pasando las otras a un segundo plano y perder
importancia para él; esta le ayuda a fijarse en un objeto o situación pero no
en varias al mismo tiempo, ya que entonces se dispersa y se distrae. Lo que si
se puede es cambiar de una cuestión a otra, según se van alternando los
estímulos variando según la intensidad con que el objeto atrae y el esfuerzo de
voluntad que se realiza en cada momento.
La distinción entre la atención
involuntaria y la voluntaria es relativa, la atención involuntaria no siempre
es pasiva ya que implica actividad del sujeto y la voluntaria no siempre es
activa, ya que depende de condiciones externas, del sujeto, por lo tanto
incluye elementos de pasividad. Por esto, en el proceso pedagógico debe
partirse, por una parte, de la atención involuntaria y educar al estudiante a
la atención voluntaria y, por otra, deben despertarse sus intereses, haciendo
que el estudio mismo le resulte interesante, con lo que la atención voluntaria
del estudiante se desliza nuevamente hacia la atención involuntaria. La primera
debe apoyarse en la conciencia de la significación e importancia de la tarea
del estudio, en el sentido del deber y en la disciplina, y la segunda se
apoyará en el inmediato interés que despierta la materia de enseñanza; ambos
tipos de atención son necesarios.
Titchener ya señaló los niveles de
la atención y la transición de la atención involuntaria a la voluntaria, citó aún otro tercer nivel
de la atención, donde la atención voluntaria pasa otra vez a la involuntaria.
El tercer nivel según Titchener, es el regreso al primero.[1] Mas
este tercer estadio no es ningún regreso al primero. Es por completo una clase
de atención voluntaria. Precisamente esto, y no la existencia de un mayor o
menor esfuerzo, es la primitiva y esencial característica de la atención
voluntaria del hombre como atención consciente y dirigida.
[1] E. B. Titchener. Principios de Psicología General. Pág. 499.